Estos días tienen magia, hasta para las malas noticias, parece que al llegar estas fiestas se ha diluido en algo menos malo. Todo lo malo del mundo, todo lo bueno disfrutado.
Vas al quiosco a por la prensa y saludas con una sonrisa un poquito más grande, quizá por haber madrugado menos, la señora que envuelve una muñeca de algunos dibujos de moda. -¡Tú no has visto nada!, me dice devolviendo la sonrisa.
-Claro, no se preocupe le guardaré el secreto. No se lo diré a ningún niño hoy-.
La barra de pan, un felices fiestas, claro que sí, igualmente, etcétera ya que te sales por la puerta.
En el bar ojeas la prensa, ves abrazos, besos, y titulares si la tele está encendida, con información de reencuentros para ver a… porque te reunes con… porque una de tus personas especiales va a…
¿Qué vas a hacer, con quién cenas, con quién te juntas? Es importante. Son las cosas importantes.
Un beso, un abrazo y una caricia. De verdad.
Y un enorme GRACIAS a l@s cociner@s de hoy, al que entre en la cocina a picar que cante un villáncico o se beba un sorbito de champán, y si se abusa un cucharazo en la cabeza.
Hay que celebrar y destapar un poquito el sentimiento, que no nos lo quiten y repartamos con generosidad un poquito de alegría.
Mis mejores deseos desde Zaragózame,
Emilio.
Noche de paz, noche de amor,
el discurso del rey,
hasta el borracho del barrio es gracioso hoy
[...] ¡Qué tengáis tod@s unas Felices Fiestas y disfrutéis con alegría! Emilio Gil: ¡Felices Fiestas! Mi deseo… [...]